¿Y si después de muertos no llega un descanso, si no que esto continúa y me da la misma sensación de no poder amarte como quiero, sin poder gritarlo ni dejarlo explotar?
¿Y si después de todo no hay un final?
Nos amamos, no cabe ninguna duda, y estamos tan acostumbrados a sufrir sus consecuencias, ya resignados a este amor que no se va ni disminuye, un amor inmutable pero mudo y a la vez hasta imaginario y adictivo.
Tratando de dar forma a este amor en el cuerpo de otros, en los besos prestados, pero nos sigue faltando tanto, un vacío que no se llena.
Desesperación nocturna, compañías nuevas con letras ajenas, vidas muertas a tu lado y al mio.
Esa voz en la cabeza que resuena en el pecho, en las manos, que oxigena el cuerpo entero.
Sin materia pero tan palpable.
"Soy una cicatriz que ya no existe, un beso ya lavado por el tiempo, un amor y otro amor que ya enterraste. Pero estás en mis manos y me tienes y en tus manos estoy, brasa, ceniza, para secar tus lágrimas que lloro.
¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras me dirás que te amo? Esto es urgente porque la eternidad se nos acaba. " -Jaime Sabines. |