"... Look up here, I'm in heaven... everybody knows me now..."

jueves, 31 de diciembre de 2015

2016

Esto de terminar un año y comenzar otro me pone en conflictos.
Hace ya un par de años que despedir 365 días y empezar otros 365 días, no es muy emocionante, ya que uno puede dividir su vida en cuantos días o etapas le de la gana.
Es uno mismo quien decide cuándo terminar y cuándo comenzar algo, en fin
Siguiendo el patrón y calendario y haciendo un "repaso" (y no a lo facebook) del 2015,
debo decir que ha sido un año extraño...
Confirmé que los amores eternos también se terminan.
Que con la edad, las somatizaciones son más frecuentes.
Que el futuro provoca stress.
Que las mentiras siempre vuelven mierda todo y que todas las mentiras se saben.
Que lo que los demás se imaginan que soy me produce ansiedad.
Que definitivamente no voy a pedir ayuda aunque esté al borde de la muerte...
Que mi manera de amar es intensa...
y por nada del mundo quiero que mi amor por quienes amo, represente una carga emocional, ni produzca en ellos compromismo alguno.
Que hay que aprovechar el tiempo libre haciendo (o haciendo nada) cosas que me gustan y disfruto.
Que no pasa nada si rompes planes y compromisos cuando realmente NO QUIERES SALIR DE TU CASA!
Que da igual si quien te gusta te habla o deja de hablarte,
en un par de días lo habrás superado.
Que realmente necesito tener gatos.
Que Bowie sigue siendo hermoso y flaco a pesar de los años que tiene...

Fue un año extraño, porque "por primera vez en años" me sentí libre cuando los amores eternos terminaron.
Y así, de la nada, una noche de noviembres muertos, apareciste brillando en medio de luces azules, para mostrarme cosas que había olvidado.
En medio de lo bueno estás vos mezclado, 
no sé por cuánto tiempo y no me importa saberlo.
Y así empiezo un N U E V O    A Ñ O, 
porque es realmente NUEVO, y voy a aprovechar cada día que mis ojos te vean, y mis manos te toquen, y me abracen tus brazos, y me invada la felicidad de verme en tu sonrisa.

Así, libre sin sombras encima, 
libre, como no me sentía por eternidades...

miércoles, 16 de diciembre de 2015

There is no answer...

¿Inocencia o estupidez?
Vas por ahí cronopialmente,
siendo feliz con cada gato o hiena que te encuentras y ya ni los diferencias.
No puedes evitarlo,
lograr el contacto representa tanto.
Eres feliz por un momento,
sientes que tocas el cielo 
y el cronopio interior se manifiesta cantando y sonriendo,
crees que en el mundo no existen las mentiras,
la gente mala, actores y escritores que rozan la crueldad.
Y vos confías en la "bondad" "verdad" "genuinidad" de las gentes.
Y así vas,
de ataque en ataque,
de una angustia a otra
sin dejar de preguntarte ¿por qué yo? ¿por qué a mi? ¿por qué así?.
¿Que lo que no te mata te hace más fuerte?
 no es verdad, te hace insensible, 
te convierte en una piedra, 
pero esa angustia que sientes en la boca del estómago ante tanta incertidumbre,
ante una mentira descubierta,
es 100% real y horrible.
Y surgen más preguntas 
ganas de saber las causas que llevan a una persona a ese accionar,
y posiblemente después de un mes
la respuesta ya no importe, 
o te llegue una respuesta después de 5 años,
o tengas la respuesta que sabes que tendrás
pero estás rogando al cielo que sea lo contrario.
¿Dónde está el aviso en tus tripas el momento de elegir mal?
Entonces te toca jugar a estar bien, jugar a ser vos, pero no...
"...Let me be the only one 
To keep you from the cold
Now the floor of heaven's lain
With stars of brightest gold
They shine for you - they shine for you
They burn for all to see
Come into these arms again
And set this spirit free"

Dejame salir, dejame que yo lo haré mejor...

viernes, 11 de diciembre de 2015

¿Jugamos?

Es diciembre,
el aire huele a leña y mis memorias también.
Después de jugar a la Rayuela tocaba este otro tiempo y juego, subir al barco y camuflarlo.
Creí que estaría mejor, (se suponía) pero esa mezcla en el aire, el frío, la leña, Kami, cama... diciembre y un Amor en los tiempos del cólera que me costó tanto conseguir.
Recuerdo que estaba cerca navidad, me negué a ver la película y salí en busca del libro.
Caminé la ciudad entera buscando un puto libro, The Mars Volta reventaba mis oídos, y los cigarros se consumían en mis manos y boca.
Como era de esperar, nadie tenía el libro.
Quedaba como último recurso ir a la biblioteca, pero no, debía tenerlo, hacerlo mio como tantos otros.
Al final después de una semana, lo conseguí, te lei, lo tiré a la pared, protesté, lo recogí y lo guardé bien lejos de mi alcance, donde no lo vea más.
El problema fue que tu libro quedó en mi memoria, y hasta el día de hoy me parece absurdo lo que dices, y extrañamente, yo que no quiero llegar a vieja guardo la esperanza de subirme a tu barco.
Ahora huele igual, huele a un amor infecto, corrosivo y mala muerte.
A veces quisiera que desaparezcas por completo de mi cabeza y sentidos, pero no puedo volverme sorda y vos que estás siempre en la música y libros y cines y yo...
Y el cielo de Google Earth...