"... Look up here, I'm in heaven... everybody knows me now..."

martes, 19 de septiembre de 2017

Basta de llamarme así

Hay un muerto que quiere comunicarse conmigo.
No me deja dormir, al principio me parecía que era "agresivo", apareció golpeando la puerta de mi habitación, se detuvo cerca de mi cama tan pronto abrí los ojos y desapareció cuando encendí la luz.
Llevo durmiendo mal hace semanas, si no son las pesadillas con agua, es el muerto.
Puedo oir sus gritos y me despierto, como hizo hoy.
Ayer por la mañana, sin embargo, se portó bien, apagué el despertador y me volví a dormir (más de lo que debía), me dio 3 golpecitos en mi espalda y recorrió con sus dedos mi columna, cuando desperté era hora de irme.
Para ser honesta, no quiero saber lo que quiere, ni porqué viene a verme.
Se que no es familia mía, por eso no quiero saber.
Debo ir a trabajar dentro de una hora, no ayuda saber que son 4 horas de sueño perdidas, con lo que amo dormir.

domingo, 9 de julio de 2017

La fantasía se va terminando y se ve la realidad desde lejos,
buscando en los baúles de la memoria puedo encontrar restos de lecciones pasadas y parecen decir : "todo irá bien..."
El problema es que te encuentro sin paciencia, ganas, ánimo y, para rematar, es verano. Días insoportablemente largos, extremadamente pesados, van sacando toda tu energía y acrecentan el deseo de desaparecer. Ya no puedes esquivar el deseo, lo intentas llenando tus oídos de música, tus ojos de letras, saliendo por escapar de tu propia cabeza, sin éxito.
Gente con la que podrías estar te resulta molesta, es como volver al pasado y es que al final, lo has sabido siempre, lo que eres no se puede cambiar.
La necesidad de encerrarte como una oruga es inmensa.
Llegas al final del día deseando irte a casa y cerrar la puerta. Te llaman, te buscan para quedar, eres tan cerrada que no te sientes capaz de contarle a nadie lo que te pasa por la mente.
Mal humor en el calor, desgano en todo. Te hace falta un gato... pero te lo piensas mejor.
¿Qué es lo que pretendes en este viaje? ¿Solo quieres despedirte?
Se que tu deseo es dormir y ya no despertar, y sin embargo llegas al día siguiente, un poco menos viva.


miércoles, 5 de abril de 2017

¿Sol o sombra?

¿Qué pasó?
Las palabras son más veloces en tu cerebro.
Un trozo de vida lleno de presentes disfrutados al máximo, se ve aplastado por la falsedad del escenario.
Ya no sabes situarte de espectador o actor, o quizás es una obra que se reproduce tan solo en tu cabeza.
Un desfile de pensamientos, sin conexión ninguna, con las mariposas que anidaron en el estómago.
A lo mejor ya están todas muertas.
Extrañas sentirlas en movimiento.
¿Qué tienes claro en este momento?
¿Cuándo aprendiste a enfrentar el horror y mirarlo a los ojos, examinarle la cara, estudiar sus movimientos y permanecer de pie, sin moverte, hasta que sea él quien deje el terreno?
¿Qué esperas de ahora en adelante?
¿Qué deseas, aparte del sueño infinito?
¿De qué material tienes hecha la memoria para no poner nada en el olvido?
¿Por qué decidiste tomar un camino diferente esta vez, si sabes que eres incapaz de sentir lo mismo?
La tentación es gigante, está ahí esperándote para envolverte de nuevo.
¿Es eso lo que no quieres? ¿Reconocer que te equivocaste al irte de su lado?
¿Que no es lo mismo una vida que pequeños instantes?
¿O las ganas de vivir que te atacaron resultaron embusteras?
Hace tiempo que no venías para hablar conmigo, sí, ya se que ahora, con la vida tan ocupada que llevas, no tienes tiempo, sin embargo, me piensas en todo momento.
¿Qué es mejor, según vos, las nubes y sombras negras o ese cielo despejado que te encontraste ahí fuera, del que disfrutaste pero resultó ser artificial?
Siempre has odiado la luz, el sol, el calor, y, mírate ahora, todo lo contrario.
¿Desde cuándo necesitas sentarte debajo del sol, cielo abierto, aire, calor?
¿En qué te has convertido?
¿Lo disfrutas? 
¿Cuando llegas a casa, me ves?
¿Por qué me buscas hoy, qué necesitas?
No lo sabes, vas hecha un lío, ya ni sabes lo que quieres, pero te extrañas, temes volver a lo mismo porque sabes que te sentirás bien.
Ahora debes elegir entre un vivir a medias o recomponerte y ser tú, de nuevo.
¿Qué vas a elegir?
¿Vale la pena partirse?
Yo no puedo ayudarte, solo mirarte hacer, como cuando mirábamos a las hormigas intentar meter en el hormiguero a una abeja, podían intentar horas sin conseguirlo pero no se daban por vencidas.
Usa la cabeza, no te des por vencida, pero mira bien en qué, mira bien la causa, si vale o no la pena PARA TI.
Porque eso no lo olvidas, está tatuado en tu memoria, a nadie le importas tanto como a ti misma.
Después de tantas cosas, me parece tonto que te hagas pasar por esto, yo no lo entiendo, supongo que mucho menos tú.
Si te estampas, me reiré mucho.
Si lo logras te reirás tú.
¿Estás a gusto ahí, sentadita debajo del sol?
Una lástima, solo puedo darte realidades, y ahora debes dejar el sol un momento, y continuar con el día, que ya bastante has malgastado.