La fantasía se va terminando y se ve la realidad desde lejos,
buscando en los baúles de la memoria puedo encontrar restos de lecciones pasadas y parecen decir : "todo irá bien..."
El problema es que te encuentro sin paciencia, ganas, ánimo y, para rematar, es verano. Días insoportablemente largos, extremadamente pesados, van sacando toda tu energía y acrecentan el deseo de desaparecer. Ya no puedes esquivar el deseo, lo intentas llenando tus oídos de música, tus ojos de letras, saliendo por escapar de tu propia cabeza, sin éxito.
Gente con la que podrías estar te resulta molesta, es como volver al pasado y es que al final, lo has sabido siempre, lo que eres no se puede cambiar.
La necesidad de encerrarte como una oruga es inmensa.
Llegas al final del día deseando irte a casa y cerrar la puerta. Te llaman, te buscan para quedar, eres tan cerrada que no te sientes capaz de contarle a nadie lo que te pasa por la mente.
Mal humor en el calor, desgano en todo. Te hace falta un gato... pero te lo piensas mejor.
¿Qué es lo que pretendes en este viaje? ¿Solo quieres despedirte?
Se que tu deseo es dormir y ya no despertar, y sin embargo llegas al día siguiente, un poco menos viva.