"... Look up here, I'm in heaven... everybody knows me now..."

lunes, 17 de agosto de 2020

EN TIEMPOS DE PANDEMIA

A la hora de enfrentar realidades fuertes, duras
la muerte de familiares, 
enfermedades mortales, desgracias que afectan a los que más quieres.
No hay velas que cambien el presente ante la falta de alguien.
Ya no hay círculo energético, para protección porque sencillamente, lo que quedó es energía sin cuerpo...
¿Cómo consolar a quienes sufren?
Si de tu boca no pueden salir esperanzas falsas.
No tienes respuesta al 
¿por que me está pasando esto a mi? 
No existe en tu respuesta 
“es la voluntad de dios” porque no es posible que dios se lleve a  la gente buena dejando a su familia sin su presencia, dejándoles con una vida incompleta, haciéndoles pagar deudas bíblicas por generaciones.
No cabe en tu mente un dios cruel, ni cabe en tu mente que las personas puedan poner sus vidas en manos de esos seres.
La soledad de los ateos,
La soledad de los realistas que aceptan resignados lo que no se puede cambiar.
Lo único que pueden dar es realidad.
Te pueden dar presencia, compañía y silencio, sentimientos que son verdaderos y sinceros.
No tienen fe,
No creen en santos ni dioses,
No creen en seres milagrosos
A la hora de enfrentar la realidad, solo pueden volver a ellos mismos.
E. V. D. M
Q. E. P. D
17.08.20

domingo, 2 de agosto de 2020

MI CULPA

Me culpas porque, he sido un punto de cambio en tu vida,
porque dejaste pasar la oportunidad de tu vida,
porque estabas bien, rodeado de lo normal y anodino,
porque no tienes el don de ver el futuro para saber que ese era el momento.
Y yo te escucho, aunque no siempre tenga ganas de escucharte, con la misma atención de siempre, guardando en mi memoria selectiva tus palabras.
De repente, alguien pone un texto sobre "esas personas" que se cruzan en tu vida una sola vez, me etiquetas para que lo vea y lea entre líneas lo que te cuesta decir, y te quedas con el texto en la mente para luego llamarme y con esa confianza cruda que nos tenemos culparme de tu infelicidad.
Lejos de ofenderme, me río, y sigo escuchándote repetir que "nada ha sido igual después de mí".
Eso me complace, me hace sentir un cosquilleo interno, sabemos cuánto nos queremos y sabes que por nada del mundo cambiaré de parecer... yo, tu nube, tu sombra, esa voz que solo vos escuchas, tu burbuja de oxígeno, tu satélite espacial.
El interés y el amor han cambiado, los hemos visto crecer, irse y volver, probar otros cerebros, en diferentes tiempos, y aquí estamos, todavía, buscando sobrevivir a una pandemia, ¡qué loco! cuando parecía que, este era el año de saldar cuentas pendientes, cuando ya teníamos TODO planificado, en el sorteo sale una pandemia.
Nuevamente a posponerlo todo, mientras tanto, vamos a culparnos por las decisiones mal hechas, por las oportunidades perdidas, la vida que dejamos pasar.
Vamos a seguir queriéndonos, y creando lazos como hasta ahora...